miércoles, 1 de julio de 2009

Cine desastre





Flu is in the air, debería cantar John Paul Young con un barbijo puesto y mojando sus manos en gel. El frío se desata más crudo y el horror sci-fi está instalándose con mayor crueldad en el paisaje urbano. El recuerdo ficcional más símil me lo impregnó The stand, una película que vi en mis años de guapo: dos vhs con que duraban unas siete horas; estaba basada en un libro de Stephen King -de hecho, creo que actúa como párroco o algo así-.

Hay miedo. La psicosis es la peor pandemia, y la más infecciosa. Y no hay emergencia sanitaria que pueda detenerla.

El desastre.
Las mentiras. Las cifras.
Las estadísticas.

Un muerto no es un número.

Conformarse con no besarse ni darse la mano puede ser el remedio en tiempo críticos, en tiempos de crisis global.

Congestión del servicio médico a domicilio.

Todos fantaseamos con una muerte dramática, ya lo había dicho un asturiano.

Ni siquiera la paz de decimonónica de Manitoba es lo que era. Menos aún cuando un amish toma viagra. Muy posmo.

A ver, silenciemos la mente.
Les traigo paz.